Natural Zone
Reintegrándote con nuestro Ambiente. Reintegrándote con nuestro Ambiente.
Comienza a Explorar
Seguidores
Personas Capacitadas
Actividades
Lecturas Diarias

Históricamente, la hoja de coca jugó un papel muy importante en las sociedades andinas, considerada sagrada, ancestral y atávica, posee virtudes medicinales, culturales y religiosas que hasta el día de hoy son aprovechadas en nuestro país.

 

Lamentablemente, a principios del siglo XX, las cualidades históricas de la coca fueron quedando a un lado y la hoja sagrada pasó a formar parte de la fabricación de cocaína, convirtiéndose en materia prima de esta droga ilícita.

Este año, la Asamblea Legislativa Plurinacional Boliviana aprobó la Ley N°906, Ley General de La Hoja de Coca, derogando así los artículos 1 al 31 de la Ley N°1008 de 1988 la cual contemplaba 12000 hectáreas de cultivo de hoja de coca de forma legal en todo el país, mientras que la actual Ley contempla 22000 hectáreas de cultivo de hoja de coca, 14300 en los Yungas de La Paz y 7700 en el trópico de Cochabamba.

El año 2013 se presentó el Estudio Integral del Consumo de Coca en Bolivia financiado por la Unión Europea, el cual tuvo un retraso de 3 años, donde se establece que el consumo legal de hoja de coca en Bolivia demanda 14705 ha de cultivo. Aun así, este estudio no fue oficializado y se advierte que la superficie total de cultivos de hoja de coca debe ser calculada con instrumentos metodológicos de investigación satelital, donde la UNODC (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito) en su informe de 2016 recomienda un monitoreo con Información Geográfica/Geoespacial aplicando análisis de Teledetección Ambiental.

Desde Washington se afirma que las hectáreas de cultivo de hoja de coca en Bolivia el 2015 fueron de 36500 ha, contradiciendo al informe de la UNODC el cual informó que ese mismo año las áreas de cultivo fueron de 20200 ha. Aun así, no se tiene la certeza exacta de la demanda para uso tradicional ni la superficie total de cultivos de coca que existe ya que no se realizaron estudios precisos hasta la fecha y la información que recibe la UNODC es la que maneja el estado, con estimaciones y proyecciones técnicas cuestionables.

Representantes de Adepcoca (Asociación de Productores de Coca de los Yungas) afirman que el 94% de la coca del Chapare no pasa por el mercado legal, César Guedes representante de la ONU tiene la misma estimación, al igual que diferentes estudios independientes que utilizan diferentes estudios de proyección y monitoreo a los que utilizan los organismos estatales.

Manejando este panorama, nos preguntamos: ¿Cuáles son las implicaciones ambientales y sociales que produce este tipo de actividad en nuestro país? Sin duda existen diferentes impactos que están presentes debido a los cultivos de coca, los cuales son:

 

  • La pérdida de suelos por erosión, que ocasiona una considerable pérdida de áreas de cultivos alternativos, esto producto al monocultivo de coca (4 cosechas de coca al año en el Chapare).
  • Insuficiente infraestructura en sistemas de riego y el uso inadecuado de técnicas para estos cultivos, el uso de plaguicidas propaga algunas especies de hogos como el Fusarium Oxysporum.
  • Deforestación, degradación y posterior desertificación, volviendo estos suelos no aptos para actividades agrícolas, y recurriendo a la tala de áreas forestales para conseguir nuevas áreas de cultivo, para sembrar una hectárea de coca se requiere deforestar 2 hectáreas de bosque.
  • Inundaciones y deslizamientos aluvionales provocados por la deforestación.
  • La producción de droga (Bolivia es el tercer país productor de cocaína según la ONUDD) donde el proceso de maceración de hoja de coca genera residuos que llegan a los ríos y riachuelos que finalmente desembocan en los diferentes ríos del trópico Cochabambino y en otros puntos del país donde existen estos actos ilícitos.
  • Toxicidad (aplicación indiscriminada de agro químicos) en los suelos consecuencia de la intensificación de la producción de hoja de coca.
  • Pérdida de biodiversidad en los ecosistemas que sustentan este monocultivo ya que la planta de la coca extrae muchos nutrientes del suelo y limita el crecimiento de otras especies vegetales, además que la fauna se ve vulnerable ante la deforestación que conlleva esta actividad.
  • Desplazamiento de cultivos como el café, cacao y frutales reemplazándolos por cultivos de coca.

 

Imagen 1. Deforestación para la producción de coca
          1.basilia red
  (Fuente: ECOTOP, 2017)

 

Influencia en los Cultivos Alternativos

No por nada, la Federación de Caficultores de Bolivia se encuentra preocupada por la progresiva expansión de cocales y el decrecimiento de la producción de café. Su director Victor Calla atestigua que muchos de sus afiliados están empezando a cultivar coca y dejando atrás el cultivo de Café, además afirma que en los últimos 10 años la producción de café descendió de 140000 sacos a 31000 sacos el 2015. De la misma forma, Susana Lima secretaria general de FECAFEB afirma que las áreas de cultivo de café en los Yungas se están reduciendo porque los agricultores prefieren sembrar coca, ya que aseveran que este último es más rentable.

            Imagen 2. Productores de café en el Norte de La Paz
          f 2015 01 25 53
     (Fuente: El Diario, 2015)

El proceso migratorio de caficultores, fruticultores y agricultores en general hacia los valles cocaleros es irrefrenable, abandonando los cultivos alternativos, a esto se debe añadir las repercusiones sociales que conlleva el narcotráfico y los cambios atmosféricos suscitados últimamente, con sequias en regiones andinas que dependen de la lluvia orográfica que se origina en los valles bajos y se trasladan en dirección de los vientos alisios como masas de aire húmedo, pero con el cambio de uso de suelo a cultivos de coca y la deforestación estos procesos se ven alterados provocando inclemencias climáticas y sequias.

 Acciones a ejecutar

El Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF) y el Fondo Nacional de Desarrollo Alternativo (Fonadal) vienen ejecutando proyectos agropecuarios y forestales que reorientan la actividad cocalera hacia cultivos más sostenibles, alternando cultivos (policultivos) y reparando los ecosistemas dañados por el monocultivo de coca. Sin embargo, se necesita más apoyo en diferentes campos de acción con estrategias que puedan revertir este problema ambiental, político y social. Primero, aplicar mayores esfuerzos para el monitoreo y erradicación de la coca excedente, utilizando tecnologías geoespaciales y de teledetección, para tener información que sea útil para proyecciones y ejecución de programas alternativos.

Otra acción necesaria a ejecutar es la industrialización de la hoja de coca, la cual se viene hablando desde hace décadas, pero aún no se tienen muchas acciones concretas. La inversión estatal o privada para dar valor agregado a la hoja sagrada podría ser una buena alternativa de uso para gran parte de la coca excedente, pudiéndose llegar a fabricar distintos productos medicinales, terapéuticos o siendo un reemplazo de los famosos energizantes, ya que la coca tiene la virtud milenaria de vitalizar por horas en cualquier faena de trabajo.

Aplicar programas de manejo y conservación de suelos, ya que la desertificación para este cultivo crece constantemente cuando se exagera en el monocultivo. Exigir a cada productor acciones de recuperación de suelos con la rotación de cultivos sin uso excesivo de agroquímicos o fertilizantes.

Una mayor investigación científica nos podría abrir las puertas a explotar esta materia prima encontrando nuevos usos y beneficios que sin duda daría paso a un gran impulso en nuestra economía, evitando así su uso ilegal el cual es verdaderamente nefasto para la sociedad. Por último, y como sociedad, no debemos estigmatizar la hoja de coca, al contrario, se le debe dar un mayor reconocimiento cultural e histórico, y empezar a valorar la variedad de virtudes que presenta, promoviendo e incentivando la investigación e industrialización para mostrarle al mundo, las cualidades que posee y el patrimonio que representa para nuestro país.

Juan Salvador Lizeca Pérez

REFERENCIAS

Proyecto de Ley N° 077/2017-2018. Asamblea Legislativa Plurinacional, La Paz, Bolivia. Disponible en: https://zaratti.files.wordpress.com/2017/02/ley-general-de-la-coca-pdf.pdf

UNODC. (2016). Monitoreo de Cultivos de Coca 2015 Bolivia. Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito. Disponible en: https://www.unodc.org/documents/crop-monitoring/Bolivia/Bolivia_Informe_Monitoreo_Cultivos_Coca_2015.pdf

Rivera Cusicanqui S. (2003). Las Fronteras de la Coca. Epistemologías coloniales y circuitos alternativos de la hoja de coca. El caso de la frontera bolivianoargentina. Aruwiyiri. La Paz.

Añez Ixiana. (2003). La Coca: Hoja de Salud y Vida. Bolivia. Disponible en: https://filtracionesdelasalud.files.wordpress.com/2012/07/coca-i-nada-mas.pdf

Mazurek, H. (2012). Espacio y territorio. Instrumentos metodológicos de investigación social. 2da. Ed. La Paz: Fundación PIEB.

PAGINAS CONSULTADAS
http://www.bolivianet.com/cultura/encuentro/coca/la_coca.html
https://www.theguardian.com/world/2017/mar/15/coca-production-farming-bolivia-law

Nuestra Misión: Investigar, difundir y capacitar sobre temática ambiental actual a la sociedad en general, para promover la cultura ambiental.

¿Qué opinan sobre Natural Zone?

99.7% de nuestros clientes están satisfechos con el nivel de las capacitaciones.
Excelente emprendimiento de jóvenes profesionales sobre Medio Ambiente.
Cecilia Jauregui Gamarra
Cecilia Jauregui Gamarra CEO de Innovaplast
95.2% de nuestros clientes recomendarían a Natural Zone como empresa de capacitación específica en temática Ambiental.