El manejo inadecuado de los residuos sólidos se ha convertido en uno de los principales problemas que afectan al medio ambiente y la salud. Los residuos sólidos dispuestos de manera desacertada pueden generar gases, y partículas que contribuyen a la contaminación atmosférica. También pueden, originar problemas de contaminación en las napas acuíferas, por la percolación de sus lixiviados en el subsuelo (Mancilla, 2008).

Según Pastraña, (2002) un botadero o vertedero es un área de disposición final de residuos sólidos sin control, en la cual, los residuos se arrojan sobre el suelo o se entierran sin tomar en cuenta los procedimientos técnicos de un relleno sanitario.  Siendo un sitio de acumulación inapropiada de residuos sólidos, que no cumple con las disposiciones vigentes, que pueden representar riesgos sanitarios y/o ambientales.

Según el Articulo 9° en el Capítulo II, del Reglamento General de Residuos Sólidos de la Ley de Medio Ambiente N° 1333 del 27 de abril de 1992, el cierre técnico consiste en sellar un botadero cumpliendo los requisitos establecidos en las normas técnicas correspondientes. La Dirección General de Gestión Integral de Residuos Sólidos, (2012) establece que se debe tener en cuenta los aspectos mostrados en la siguiente imagen:

 

Imagen 1. Proceso de Cierre técnico y/o rehabilitación del Botadero

jkl

 Fuente: (MMAyA/VAPSB/DGGIRS, 2012)

 

 

Imagen 2. Cierre técnico de botadero 

clausura del botadero

Fuente: (Pérez, 2016)

 

Es por eso que se debe realizar el tratamiento y disposición final de los residuos sólidos, siendo necesario realizar un manejo técnico adecuado como lo es la fase de cierre, que consiste en el sellado del botadero que concluyo su vida útil. Procurando cumplir con las condiciones y requisitos establecidos en las normas técnicas correspondientes.

El cierre técnico definitivo del botadero y saneamiento, supone la suspensión definitiva de la disposición final de los residuos en el botadero y conlleva todas las actividades técnicas de remediación y reparación que utilizan principios de ingeniería y que garantizarán que los residuos que han sido depositados en el lugar no van a generar impactos negativos al medio ambiente y la salud de la población, logrando la integración del sitio con el entorno (Peñaranda, y otros, 2012).

Según Peñaranda, (2012) para llevar a cabo el cierre técnico se debe elaborar el Proyecto de Cierre Técnico y Saneamiento en el marco de un documento integral denominado Plan de Cierre. Dicho plan debe incluir el diagnóstico y la evaluación de impactos, con las acciones de cierre técnico, mantenimiento y monitoreo post cierre, el cronograma, presupuesto y los respectivos instrumentos ambientales requeridos en la normativa (Manifiesto Ambiental, MA y Plan Acción y Seguimiento Ambiental, PASA). Además, debe incluir el detalle técnico y descripción de las actividades previas de las obras a realizar, el equipo y personal, el mantenimiento y monitoreo post cierre, el cronograma de actividades, y el presupuesto.

De acuerdo a Peñaranda, (2012) otras consideraciones para la clausura y conversión de un botadero son:

• Determinar el Derecho propietario: En el caso de botaderos, como responsabilidad del gobierno municipal, es importante que tenga definido el derecho propietario del predio, ya que en caso de ser propiedad privada, será necesaria la expropiación el terreno, puesto que de otra forma no se podrá realizar inversiones que garanticen las obras de cierre a corto y mediano plazo.

• Hacer de conocimiento público la clausura del botadero y advertir que no se permitirá la disposición de basura en el lugar. Este proceso se debe realizar con la participación de la población y la municipalidad.

• Informar a la población acerca de las sanciones que se aplicarán a quienes infrinjan las normas, ya sea durante la clausura o la conversión del botadero.

• Realizar calicatas para conocer el tipo de residuo que esta almacenando en el botadero y averiguar con la población local sobre la antigüedad del botadero y los conflictos sociales que se puedan generar al clausurar o convertir el botadero.

• Llevar a cabo un programa de eliminación de insectos, roedores y artrópodos de acuerdo con las indicaciones de la autoridad de salud, como fase previa a la clausura o conversión del botadero.

La falta de una operación adecuada, así como el emplazamiento sin tomar en consideración los requerimientos técnicos, constituye un riesgo potencial al ambiente y la salud pública.  Considerando que los residuos sólidos dispuestos en el botadero de Villa ingenio generan gases, partículas, y lixiviados, se recomienda implementar medidas de control de la escorrentía superficial, control de la infiltración de lixiviados, control de la erosión, manejo de gases y partículas. Teniendo en cuenta los costos que representarían la implementación de dichas medidas. Por otro lado, es importantes que los técnicos del municipio hagan una explicación más clara de este tipo de proyectos, ya que en Bolivia falta la socializar en más detalle este tipo de proyectos.

 

Referencias

 • Gutierrez, Andres. 2014. Propuesta de cobertura vegetal para el sector "C" del relleno sanitario de Villa Ingenio El Alto en la fase de cierre. [En línea] 18 de Agosto de 2014. [Citado el: 04 de Julio de 2017.] http://hdl.handle.net/123456789/4391.

• Mancilla, Gladis. 2008. El Mundo de la Ciencia. Los residuos sólidos dispuestos inadecuadamente pueden generar gases, y partículas que contribuyen a la contaminación atmosférica. También pueden, originar problemas de contaminación de las napas acuíferas, por la percolación de sus lixiviados en el subsu. [En línea] 10 de Septiembre de 2008. [Citado el: 04 de Julio de 2017.] http://gladys-elmundodelaciencia.blogspot.com/2008/09/desechos-solidos.html.

• Pastraña, Andrés, y otros. 2002. Saneammiento y Cierre de Botaderos. Bogota : Sina, 2002. ISBN 958-9487-45-9.

• Peñaranda, Luis, Linachi, Gladys y Realp, Elisenda. 2012. Guía para el Cierre Técnico de Botaderos. Primera Edición. La Paz : MMAyA/VAPSB/DGGIRS, 2012.